Diario del gourmet de provincias y del perro gastrónomo
01 de septiembre de 2009
El señor de las algas
Antonio pone en práctica aquello de que la mejor manera de aprender es practicar, así que se mete en el agua contigo, te enseña las especies, te indica cómo recogerlas, cuales son sus épocas más propicias, en que fase de su ciclo vital se encuentran y, por supuesto, te invita a probarlas allí mismo, sin salir del agua. Así descubres aromas yodados suaves, otros intensos, sabores picantes, bocados que recuerdan sorprendentemente a otros vegetales de tierra, texturas melosas que recuerdan a una hoja de ensalada tiernas y otras resistentes, casi como la oreja de cerdo.